El jazz, se sabe, es un género amplio, que comprende definiciones y cruces diversos. Como en todo, hay puristas y aventureros. Existen los conservadores del caso y quienes se atreven a explorar nuevos horizontes. Todo muy bien, pero... ¿qué pensaría un amante de esta música si un festival de jazz anuncia como grandes estrellas a Robert Plant, Elvis Costello o K.D. Lang? No se trata de Montreaux, pionero en convocar artistas de escasa o nula relación con el jazz. Hablamos del Festival de Jazz de Ottawa, que tendrá lugar entre el 23 de junio y el 3 de julio. No es el único caso. El Curacao North Sea Jazz Festival anuncia a Sting, Ruben Blades, Earth Wind & Fire, los Van Van y ¡Juan Luis Guerra! Hasta el italiano Umbría, uno de los más prestigiosos festivales de Europa, se permitió invitar a Santana, Sergio Mendes, Gilberto Gil y BB King. Naturalmente, se pueden encontrar opciones más ajustadas a la idea de jazz sobre la que existe cierto consenso. El Ystad Sweden Jazz Festival, entre el 4 y el 7 de agosto, ofrecerá conciertos de Pat Martino, Richard Galliano, Jan Lundgren, Enrico Pieranunzi, Paolo Fresu, Toots Thielemans, Bobo Stenson, Dave Douglas y Stefano Bollani. Otros prefieren una mixtura que garantiza público amplio. Así, el Toronto Jazz Festival, desde el 24 de junio, reunirá a Aretha Franklin, Los Lobos, Robert Cray y Youssou N´Dour con Kenny Barron, Randy Weston, Vijay Iyer y The Bad Plus. Ejemplos variados que se repiten una y otra vez pero que denotan una tendencia: el showbiz, con cruceros y turismo asociado, sponsors diversos y otros exponentes del entertainment ya son norma en los festivales de jazz. Dato al margen, para los porteños: el festival de Buenos Aires se mantiene apartado de esos experimentos y viene presentando desde hace años una programación de nivel. Al parecer, el de 2011 tendrá como figura al pianista Kenny Werner.
miércoles, 1 de junio de 2011
FESTIVALES: JAZZ ¿QUE JAZZ?
El jazz, se sabe, es un género amplio, que comprende definiciones y cruces diversos. Como en todo, hay puristas y aventureros. Existen los conservadores del caso y quienes se atreven a explorar nuevos horizontes. Todo muy bien, pero... ¿qué pensaría un amante de esta música si un festival de jazz anuncia como grandes estrellas a Robert Plant, Elvis Costello o K.D. Lang? No se trata de Montreaux, pionero en convocar artistas de escasa o nula relación con el jazz. Hablamos del Festival de Jazz de Ottawa, que tendrá lugar entre el 23 de junio y el 3 de julio. No es el único caso. El Curacao North Sea Jazz Festival anuncia a Sting, Ruben Blades, Earth Wind & Fire, los Van Van y ¡Juan Luis Guerra! Hasta el italiano Umbría, uno de los más prestigiosos festivales de Europa, se permitió invitar a Santana, Sergio Mendes, Gilberto Gil y BB King. Naturalmente, se pueden encontrar opciones más ajustadas a la idea de jazz sobre la que existe cierto consenso. El Ystad Sweden Jazz Festival, entre el 4 y el 7 de agosto, ofrecerá conciertos de Pat Martino, Richard Galliano, Jan Lundgren, Enrico Pieranunzi, Paolo Fresu, Toots Thielemans, Bobo Stenson, Dave Douglas y Stefano Bollani. Otros prefieren una mixtura que garantiza público amplio. Así, el Toronto Jazz Festival, desde el 24 de junio, reunirá a Aretha Franklin, Los Lobos, Robert Cray y Youssou N´Dour con Kenny Barron, Randy Weston, Vijay Iyer y The Bad Plus. Ejemplos variados que se repiten una y otra vez pero que denotan una tendencia: el showbiz, con cruceros y turismo asociado, sponsors diversos y otros exponentes del entertainment ya son norma en los festivales de jazz. Dato al margen, para los porteños: el festival de Buenos Aires se mantiene apartado de esos experimentos y viene presentando desde hace años una programación de nivel. Al parecer, el de 2011 tendrá como figura al pianista Kenny Werner.
martes, 31 de mayo de 2011
EL CUARTETO MAGICO
Promete sin dudas ser uno de los discos del año. Cuatro gigantes en vivo en Birdland, editados por el sello ECM es un acontecimiento para celebrar. Se trata de Lee Konitz (saxo), Brad Mehldau (piano), Charlie Haden (contrabajo) y Paul Motian (batería), protagonistas de uno de las más recientes ediciones de ECM, Live at Birdland. El disco es un registro de una de dos noches de diciembre de 2009 en las que estos cuatro monstruos del jazz se congregaron en el mítico club neoyorquino para abordar algunos standards. Aquí se pueden escuchar por ejemplo Lover Man, Oleo, Lullaby of Birdland o I fall in Love Too Easily. Dijo en su momento Konitz que había encarado estos temas como si fuera la primera vez que los interpretaba. Hay mucha libertad, humor y obviamente improvisación en esta reunión: los músicos compartieron estudios en otras oportunidades y se entendieron como sólo se entienden los grandes. Todos ellos, además, tienen una historia en ECM, compañía que naturalmente se enriquecerá con esta nueva grabación. Un anticipo del disco se puede esuchar en este link http://player.ecmrecords.com/live_at_birdland
jueves, 19 de mayo de 2011
GRAN DISCO DE CARROTHERS EN EL VILLAGE VANGUARD
Más allá de las grandes compañías discográficas, sobreviven pequeños pero exquisitos sellos que graban con buen gusto y calidad. Muchas veces músicos consagrados buscan estos sellos porque representan comodidad para trabajar y garantía de que sus aspiraciones serán respetadas. Uno de ellos es Pirouet, asentado en Alemania, que ya tiene en su catálogo músicos de la talla de Marc Copland, Lee Konitz, Gary Peacock, Abercrombie, John Taylor o Bill Stewart, además de valores que surgen y que sorprenden. Con un estudio de grabación de gran nivel en Munich, Pirouet viene editando desde hace algunos años algunas perlas que llegan con cuentagotas a la Argentina pero que merecen ser buscadas. Sus últimos tres registros son un testimonio de la calidad de su propuesta. Está el último del pianista Marc Copland, Crosstalk, en cuarteto con Greg Osby en saxo, Doug Weiss en bajo y Victor Lewis en batería. También el trabajo del baterista Jochen Rückert, en cuarteto con Mark Turner en saxo, Brad Shepik en guitarra y Matt Penman en bajo. La nueva joya editada por el sello es el primer disco doble en vivo de su catálogo. Es el último trabajo del gran pianista norteamericano Bill Carrothers, un artista multifacético que suele explorar con intensidad horizontes diversos para el jazz. En esta oportunidad el trío de Carrothers -Nicolas Thys en bajo y Dré Pallemaerts en batería- quedó registrado en el mítico Village Vanguard neoyorquino en un programa que alterna standards y composiciones de Carrothers. A night at the Village Vanguard fue grabado en julio del 2009 y promete ser uno de los discos del año.
viernes, 13 de mayo de 2011
CITA IMPOSTERGABLE CON SHORTER
Será ciertamente una de las visitas del año, aunque no la primera en la Argentina. Wayne Shorter, una de las contadísimas leyendas vivas del saxo (con Sonnny Rollins y Ornette Coleman, tal vez Lee Konitz) estará en Buenos Aires el 9 de junio, en un concierto en el Gran Rex, al frente de su cuarteto. Organizado por Contemporánea, la presentación mostrará a Shorter acompañado por Danilo Pérez (piano) John Patitucci (contrabajo) y Terri Lyne Carrington (batería). Músicos de alto nivel para lo que se espera será una noche de lujo. Poco más se puede agregar a lo que se sabe de Shorter. Se recordará obviamente su paso por el quinteto de Miles Davis y su contribución esencial a temas decisivos de ese grupo, entre 1964 y 1970. Shorter fue una influencia inevitable para toda la generación de saxofonistas que revitalizó el jazz a partir de los años 80. Mientras se acerca a su octava década en activo, continúa girando por el mundo, aunque con menos inclinación para grabar. Su último disco como líder data de 2005, Beyond the sound barrier, y allí estuvo acompañado por parte de los músicos que vendrán en esta gira, como Danilo Pérez y John Patitucci. En estos días, a propósito de su visita, se reeditará en el país su obra clave, Speak no Evil. Para amenizar la espera, va un link de un concierto en Köln, en 2007.
http://www.youtube.com/watch?v=q0eS4q5TSz0&feature=related
miércoles, 13 de abril de 2011
LAS LEYENDAS DEL JAZZ, JUNTAS
La consigna era la solidaridad con el pueblo de Japón. Pero la convocatoria parecía un milagro: juntos, por más de tres horas en la St. Peters Church, en el corazón de Manhattan, músicos que son glorias indiscutidas del jazz. Randy Weston, Barry Harris, Harold Mabern, Charlie Persip, Frank Wess, Billy Harper, Junior Mance y varios otros se alternaron con músicos de origen japonés para deleitar al puñado de personas que se congregó para la ocasión. Poca gente, en verdad, para un listado enorme de músicos. Es que la cita tuvo escasa difusión, lo cual permitió a quienes presenciamos ese inolvidable momento, un aire de intimidad y familiaridad con los músicos que jamás habríamos imaginado. Una media hora de Randy Weston en trío con contrabajo y percusión dejó hechizado al público. Naturalmente, se aplaudió de pie a Barry Harris, a Mabern, a Wess y a Junior Mance. Frank Wess camina encorvado y con bastón. Se sienta para tocar y parece a priori que no logrará afrontar el desafío. Pero nada más arrancar el solo deja en evidencia que el alma no sabe de deterioros físicos. La noche cerró con una propuesta admirable del grupo de Billy Harper con unas quince voces femeninas y masculinas que dieron cátedra. Y más allá de este ensamble coral, el saxo de Harper tiene la densidad suficiente para dejar sin aliento a cualquiera. Para quienes estuvimos, una noche irrepetible.
domingo, 10 de abril de 2011
LA NOCHE DE JUNIOR MANCE
miércoles, 6 de abril de 2011
BRILLA ABDULLAH IBRAHIM
Sotho Blue es el nuevo gran trabajo del pianista y compositor de Ciudad del Cabo Abdullah Ibrahim, también conocido como Dollar Brand. El disco, recién editado, ya fue saludado por gran parte de la crítica como un acontecimiento clave en el jazz de hoy. Ibrahim viene gratificando a sus seguidores con sus últimos trabajos y Sotho Blue ciertamente no decepciona. Con menos protagonismo de Ibrahim en el piano, hay un gran desempeño de los músicos de su grupo Ekaya: Belden Bullock en bajo, George Gray en batería y un cuarteto de caños descollante, con Cleave Guyton en saxo alto y flauta, Keith Loftis en tenor, Jason Marshall en barítono y Andrae Murchison en trombón. El disco arranca con plenitud con Calypso Minor, Sotho Blue y Abide. Aunque se va poniendo algo más solemne con los arreglos de los propios standards de Ibrahim -como el célebre The Wedding-, el pianista muestra otro costado de su propia creación. Sin duda, un imprescindible.
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